Esta Nota es Hecha por La Voz de la Esperanza, no por este blog! Gracias a La voz por dajarnos saber mas del testimonio de Junior.“Dios transf贸rmame en santuario puro y santo para ti...” Son las sentidas palabras de un canto religioso que vibra con transparente honestidad e impresionante belleza vocal en la boca del tenor titular de La Voz de la Esperanza, Junior Kelley Marchena. Su vibrante voz de expansiva tesitura y su personalidad afable y acogedora, lo han hecho el cantante favorito de multitud de amantes de la buena m煤sica cristiana. Con 茅l hemos tenido el privilegio de viajar por muchas latitudes y comprobar vez tras vez el efecto positivo de sus cantos, su trato respetuoso y su conducta intachable. Le tenemos mucho aprecio y admiraci贸n. Por tanto, nos da mucha satisfacci贸n compartir con el lector el impresionante testimonio de milagrosa intervenci贸n divina que prodig贸 al mundo el don de esta maravillosa voz. Dejemos que Junior lo cuente en sus propias palabras:
“Tuve el privilegio de nacer en un hogar cristiano. Soy el primero de seis hijos de padres que tambi茅n nacieron en la fe de Jes煤s. A la edad de cuatro a帽os mi madre me ense帽贸 lo que fuera el primer corito que cant茅 como parte especial en mi iglesia. Desde entonces pens茅 que cantar ser铆a algo maravilloso que pod铆a ofrendar a Jes煤s. Pocos a帽os despu茅s, en una tarde de oto帽o, al cruzar una calle de Santo Domingo, Rep煤blica Dominicana (mi pa铆s natal) fui atropellado por un veh铆culo que se deslizaba a m谩s o menos 100 kil贸metros por hora. En el impacto mi cabeza fue la que recibi贸 todo el golpe, puesto que el espejo lateral izquierdo se quebr贸 rompi茅ndose desde su base de hierro por los tornillos.
“Me llevaron al hospital, pero yo segu铆a inconsciente. All铆 los m茅dicos se maravillaron de que estuviera vivo y se propusieron hacer todo lo posible para mantenerme con vida. Fue necesario someterme a dos operaciones en la cabeza. Los m茅dicos advirtieron que las probabilidades eran muy altas de salir de la operaci贸n con trastornos mentales, o a煤n de perder la vida. Por lo que mis padres optaron por cifrar sus esperanzas en la intervenci贸n del gran M茅dico divino. Dios intervino con un poderos铆simo milagro y diecisiete d铆as m谩s tarde, sal铆 del hospital completamente restaurado. Lo relatado aconteci贸 en el a帽o 1977 cuando cont谩bamos de s贸lo 7 a帽os de edad. Hoy por hoy soy un hombre sano sin ning煤n trastorno. Mi mayor gozo es alabar al Se帽or Jes煤s, y convencer a los que pueda alcanzar de que hay un Dios en los cielos que es real y contesta las oraciones que sus hijos elevan con fe. Es por ello que me deleito en servirle y alabarle. Y a ti que lees estas l铆neas quiero exhortarte a que deposites toda tu fe en Cristo, nuestro maravilloso y glorioso Salvador”.
“Tuve el privilegio de nacer en un hogar cristiano. Soy el primero de seis hijos de padres que tambi茅n nacieron en la fe de Jes煤s. A la edad de cuatro a帽os mi madre me ense帽贸 lo que fuera el primer corito que cant茅 como parte especial en mi iglesia. Desde entonces pens茅 que cantar ser铆a algo maravilloso que pod铆a ofrendar a Jes煤s. Pocos a帽os despu茅s, en una tarde de oto帽o, al cruzar una calle de Santo Domingo, Rep煤blica Dominicana (mi pa铆s natal) fui atropellado por un veh铆culo que se deslizaba a m谩s o menos 100 kil贸metros por hora. En el impacto mi cabeza fue la que recibi贸 todo el golpe, puesto que el espejo lateral izquierdo se quebr贸 rompi茅ndose desde su base de hierro por los tornillos.
“Me llevaron al hospital, pero yo segu铆a inconsciente. All铆 los m茅dicos se maravillaron de que estuviera vivo y se propusieron hacer todo lo posible para mantenerme con vida. Fue necesario someterme a dos operaciones en la cabeza. Los m茅dicos advirtieron que las probabilidades eran muy altas de salir de la operaci贸n con trastornos mentales, o a煤n de perder la vida. Por lo que mis padres optaron por cifrar sus esperanzas en la intervenci贸n del gran M茅dico divino. Dios intervino con un poderos铆simo milagro y diecisiete d铆as m谩s tarde, sal铆 del hospital completamente restaurado. Lo relatado aconteci贸 en el a帽o 1977 cuando cont谩bamos de s贸lo 7 a帽os de edad. Hoy por hoy soy un hombre sano sin ning煤n trastorno. Mi mayor gozo es alabar al Se帽or Jes煤s, y convencer a los que pueda alcanzar de que hay un Dios en los cielos que es real y contesta las oraciones que sus hijos elevan con fe. Es por ello que me deleito en servirle y alabarle. Y a ti que lees estas l铆neas quiero exhortarte a que deposites toda tu fe en Cristo, nuestro maravilloso y glorioso Salvador”.
Fuente: La Voz De la Esperanza

Que bien bendiciones
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